Posadas,
tradición con la que se identifica el inmigrante
Ahora
que se acercan las fiestas navideñas, muchos tienen visiones
de dulces de todos los colores, pero los inmigrantes mexicanos
como Margarita Larios seguramente sueñan con comer alimentos
más sabrosos en las Posadas. Especialmente tamales.
Esa
es la festividad, de nueve días de duración, en
la cual mexicanos rinden homenaje a la travesía bíblica
de María y de José en busca de refugio en una
tierra foránea.
Para
cada una de esas jornadas, desde el 16 de diciembre hasta el
24, familias y amigos reviven la historia de la Navidad con
cantos, procesiones a la luz de las velas y piñatas para
los niños.
Y
la celebración no concluye hasta que se ofrece una comida
que puede saciar al viajero más hambriento: moles oscuros,
hechos con chocolates y pimientos. A eso se suman ponches calientes
hechos con tejocotes, una fruta parecida a la manzana, y piloncillos,
bloques de azúcar de caña sin refinar. Pero el
plato fuerte siguen siendo los tamales, dulces o salados, que
se sacan calientes de grandes ollas.
"Usted
siempre tiene que acompañar el ponche con los tamales",
dice Larios, de 60 años, que enseña a fabricar
tamales para las Posadas en un taller de la organización
cultural Mano a Mano, con sede en Nueva York. Manuel A. Vásquez,
profesor de religiones de América Latina en la universidad
de Florida, dice que durante las Posadas se sirven alimentos
ricos en calorías y muy sabrosos pues simbolizan la abundancia.
El
lo compara con servir comidas fuertes en festivales de la cosecha,
tales como el Día de Acción de Gracias. "Está
vinculado a la buena nueva del nacimiento de Cristo", dice
Vásquez. "Por lo tanto, hay gran cantidad de azúcar
y de grasa, para mostrar que el año nuevo es un año
próspero".
Las
Posadas, una festividad con un valor muy especial para el inmigrante,
datan del siglo XVI, cuando sacerdotes católicos que
intentaban evangelizar a los indios de México advirtieron
que podían enseñarles la fe mediante la recreación
de historias bíblicas.
Y una de las más importantes historias que intentaron
mostrar de manera dramática los evangelizadores fue la
Navidad. De allí emergieron las Posadas.
"Uno de los significados más profundos de las Posadas
es la lucha de los inmigrantes", dice Timothy Matovina,
un teólogo y profesor de la universidad de Notre Dame.
Según Matovina, los inmigrantes mexicanos pueden ver
cómo sus historias personales se reflejan en los dos
peregrinos bíblicos.